12 de enero de 2026

Cosas de casa

 

Aquí estoy, de vuelta del Retiro (y del Lidl; un paseo práctico), en esta mañana en la que parece que Dios ha cubierto la ciudad con un manto de nubes para a continuación conectar un humidificador. A pesar de la climatología adversa, no me ha quedado otra que hacer una colada de calzoncillos. Era eso o ir comando o a la escocesa por la vida y, la verdad, ni la pana ni el denim son agradable compañía para mis pelotas picadas, y el gayumbo usado no es una opción viable: soy un chico decente. Así que las mudas andan secándose en el tendedero, al socaire del salón. A la izquierda del portátil, un vaso de vino me hace sentirme un poco como esas amas de casa americanas de los años cincuenta, tipo señora Robinson pero venida a menos, remojando el gañote a deshoras por falta de algo mejor que hacer. En frontal incongruencia con este estado, los ACDC (Bon Scott) tocan Dirty Deeds Done Dirt Cheap: sicarios en oferta para remontar la cuesta de enero. En la cocina burbujea una perola con medias cebollas y tomates enteros de bote remojados en una balsa de mantequilla que después emparejaré con los canutos de pasta que he podido encontrar en un rincón de la alacena. El Comidista y sus recetas para vagos al rescate. Tengo una deuda con ese hombre. Cosas de casa. Como siempre, me espera el Telediario a la vuelta de las tres.

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