Preparo un te con miel de doble saco. Siempre he pensado que esas bolsitas con cordel y cartoncito contienen una cantidad, primero, minúscula y, segundo, de calidad cuestionable. Así que dupliquemos la dosis. Abro el periódico. Cuba se sigue desangrando. El sadismo político de ambos bandos es demencial. Unos se aferran al régimen porque saben que la venganza -y llegará la venganza- será terrible, y para ello no dudan en sacrificar a la población cubana. Los otros aprietan en nombre de la democracia -hipócritas- cuando lo único que buscan es rentabilidad geopolítica y ordeñar la isla a su conveniencia. Y entre tanto, los cubanos de a pie comiendo m1erd@ a paletadas. Conozco Cuba. He leído las novelas de Mario Conde.